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El cultivo de la Frutilla

El origen de este género no está bien definido. No obstante, agrupa unos 400 taxones descritos de los cuales 20 están reconocidos. En la actualidad, las variedades comerciales son híbridos.

El origen del género Fragaria no está bien definido. No obstante, este género agrupa unos 400 taxones descritos de los cuales 20 están reconocidos. En la actualidad, las variedades comerciales son híbridos de F. chiloensis, de origen chileno y F. virginiana del Este de Norteamérica (fragaria x ananassa).

. MORFOLOGÍA

Se trata de una planta herbácea, perenne y de porte rastrero.

 Sistema radicular: Presentan un sistema radicular fasciculado, compuesto por raíces y raicillas. Las primeras presentan un cambium vascular y suberoso, mientras que las segundas carecen de éste, son de color más claro y tienen un periodo de vida corto (de algunos días o semanas). Estas raicillas sufren un proceso de renovación fisiológico, aunque influenciado por factores ambientales, patógenos de suelo, etc.

Raiz de planta de fresa

La profundidad del sistema radicular es variable, dependiendo entre otros factores, del tipo de suelo y la presencia de patógenos en el mismo. En condiciones óptimas pueden alcanzar los 2-3m, aunque lo normal es que no sobrepasen los 40cm, encontrándose la mayor parte (90%) en los primeros 25 cm.

 Tallo: El tallo está constituido por un eje corto de forma cónica llamado “corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares. De esta corona, nacen también algunos tallos rastreros que producen raíces adventicias, de las cuales brotan nuevas plantas (estolones) que no interesan y por tanto se deben eliminar.

Plantas de fresa, Estolón
Emisión de estolones

 Hojas: Las hojas se insertan en la corona y se disponen en roseta. Presentan un largo peciolo y están provistas de dos estípulas rojizas. Su limbo está dividido en tres foliolos con un gran número de estomas (300-400 estomas/mm2), pediculados y de bordes aserrados.

 Flores: Las inflorescencias se pueden desarrollar a partir de una yema terminal de la corona o de yemas axilares de las hojas. La ramificación de la inflorescencia puede ser basal o distal. En el primer caso aparecen varias flores de porte similar, mientras que en el segundo aparece una única flor terminal y otras laterales de menor tamaño.

Botón floral en cultivo de fresa

La flor tiene 5-6 pétalos, 20-35 estambres y varios cientos de pistilos sobre un receptáculo carnoso. Cada óvulo fecundado da lugar a un fruto de tipo aquenio. El desarrollo de los aquenios, distribuidos por la superficie del receptáculo carnoso, estimula el crecimiento y la coloración de éste, dando lugar al fruto, comúnmente llamado fresón.

Flor de fresa no polinizada
Flor de fresa polinizada

 Fruto: Los frutos son pequeños aquenios de color oscuro dispuestos sobre el engrosamiento del receptáculo.

Fruto de fresa inmaduro
Fruto de fresa virando de color
Fruto de fresa maduro

2.1. Particularidades

Desde un punto de vista agronómico, se distinguen tres grupos:

– Reflorecientes o de día largo 
– No reflorecientes o de día corto
– Remontantes o de día neutro

La floración en los dos primeros casos se induce por un determinado fotoperiodo, mientras que en el tercer caso, este factor no interviene. En todo caso, además de influir el fotoperiodo, también lo hacen las temperaturas u horas-frío que puede soportar la planta.

Algunas de las variedades de fresa más cultivadas quedan reflejadas en la siguiente tabla:

Variedad Características
Camarosa Variedad de día corto. De elevado vigor y producción de estolones alto. Presenta un fruto grande, de gran firmeza, color rojo oscuro en su exterior y en la pulpa. Es una variedad muy precoz.
Oso Grande Variedad de día corto. Planta vigorosa, de follaje oscuro y buena adaptación a climas templados. Fruto de gran tamaño, rojo-anaranjado, en forma de cuña con tendencia a aparecer bilobulado. Presenta buena resistencia al transporte.
Cartuno La planta es vigorosa, de follaje importante, con flores destacadas del mismo. Fruto de forma cónica perfecta, de calibre uniforme, color rojo brillante, sabor azucarado, ligeramente más precoz que Oso Grande. Bien adaptada a plantaciones de otoño y verano. Resistente a clorosis férrica.
Carisma Planta muy vigorosa y rústica, capaz de adaptarse a todo tipo de suelos y climas. Fruto de forma generalmente cónica, de gran tamaño y color rojo suave. Se recomienda para plantación en otoño como planta fresca y en verano como planta frigo conservada. Es una variedad precoz muy productiva.

3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

 Temperatura: El rango óptimo de temperatura durante la fructificación debe oscilar en torno a los 15-20ºC de media anual. Temperaturas por debajo de 12ºC durante el cuajado dan lugar a frutos deformados por el frío. Un periodo prolongado de tiempo muy caluroso (>25ºC), puede originar una maduración y coloración del fruto demasiado rápida, lo cual le impide adquirir un tamaño adecuado para su comercialización. No obstante, el fresón necesita acumular una serie de horas-frío, con temperaturas por debajo de 7ºC, para que su vegetación y fructificación sea abundante.

 Humedad: El rango óptimo de humedad relativa oscila entre el 65 y 70%. Si la presencia de humedad es excesiva, favorece la presencia de enfermedades, mientras que si es deficiente, provoca daños en la producción.

 Luz: En cuanto a la luz, necesitan 12h de luz diarias para tener buena productividad.

 Sustrato: Requiere suelos, preferiblemente arenosos o franco-arenosos, con buena capacidad de aireación y drenaje y alto contenido en materia orgánica. El pH debe oscilar en torno a 6-7.

La granulometría óptima de un suelo para el cultivo del fresón aproximadamente es de:
1. 50% de arena silícea
2. 20% de arcilla
3. 15% de calizas
4. 5% de materia orgánica

Para una buena evolución de la materia orgánica, se debe considerar un valor de C/N de 10.

En cuanto a la salinidad, la fresa no tolera altos niveles. La CEes no debe superar 1mmhos/cm. También es muy sensible a la caliza activa, especialmente a valores superiores al 5%, pues provoca el bloqueo del hierro con la consecuente clorosis.

– Riego: En el cultivo de fresa se fertirriega. La frecuencia y duración del riego depende de las condiciones climáticas, textura del suelo y necesidades de la planta.

Durante el periodo estival, la frecuencia de riego debe ser mayor, realizando 2-3 riegos por semana. Sin embargo, en invierno es conveniente reducir dicha frecuencia.

4. PROPAGACIÓN

La propagación de plantas de fresa se lleva a cabo mediante multiplicación vegetativa. La multiplicación por semilla únicamente se utiliza para la obtención y mejora de variedades. El procedimiento que llevan a cabo los viveros para la obtención de plantas es el siguiente:

– Selección de plantas madres: Para ello, se escogen las plantas con las características agronómicas deseadas. A continuación, se procede al trasplante de éstas para favorecer la emisión de estolones, de los se extraerán meristemos. Posteriormente, se procede al cultivo in vitro de éstos.
– Obtención de plantas F1: Las plantas obtenidas mediante este procedimiento deben someterse a un periodo de aclimatación para asegurar que el trasplante en invernadero específico, donde se van a plantar individualmente en bateas, sea exitoso. De esta manera se obtienen plantas F1 o plantas pre-base.
– Obtención de plantas F2: Las plantas F1 deben ser trasplantadas al terreno, donde se realiza la propagación vegetativa de éstas, dando lugar a las llamadas planta base o F2, que son las utilizadas como planta madre. De estas plantas se obtienen las plantas certificadas.
– Ruptura del período de latencia: Finalmente estas plántulas son llevadas a los llamados viveros de altura (800-1000m por encima del nivel del mar) cuyo objetivo es satisfacer los requerimientos de horas-frío para romper la latencia antes de ser trasplantadas al terreno de producción.

5. TÉCNICAS DE CULTIVO

 Preparación del terreno: Antes de llevar a cabo la plantación se requiere la preparación del suelo.

En primer lugar, se realiza una labor de desfonde de unos 50cm de profundidad. A continuación, se procede a la aplicación de materia orgánica (3kg/m2) por medio de una labor superficial de unos 25cm. (En Huelva, esta labor se suele realizar en julio para un ciclo de día corto).

Por lo general, a mediados de verano, se desinfecta el suelo. La técnica más empleada es la solarización. En la mayoría de lugares, esta labor se realiza en caballones (10-25cm de alto y 60-80cm de ancho) que serán posteriormente, el asiento de la plantación.

A medida que se va realizando la desinfección, se aprovecha para efectuar el acolchado de los caballones, así como la colocación del sistema de riego localizado. Normalmente, dichas labores se efectúan al mismo tiempo mediante la utilización de maquinaria específica. El material empleado para el acolchado suele ser polietileno negro. El fin de éste es evitar el crecimiento de malas hierbas, aumentar la temperatura de la rizosfera, evitar la evaporación de agua y el contacto del fruto con el suelo e incrementar la precocidad de la cosecha.

Una vez colocado el plástico, éste se debe perforar mediante la utilización de un rulo. De este modo, se favorece la ventilación (ya que se deben liberar los gases producidos en la solarización) y a la vez se indica la posición de las plantas. Finalmente, a las dos semanas aproximadamente se procede a la plantación. 

 Plantación: A la hora de llevar a cabo la plantación, es muy importante determinar el frío requerido por cada variedad, debido a que una insuficiente cantidad del mismo origina un desarrollo débil de las plantas y frutos de reducida consistencia y corta vida post-cosecha. Por lo contrario, un exceso de frío acumulado, da lugar a menor producción, gran crecimiento vegetativo y a la aparición de estolones prematuros.

No obstante, la fresa necesita acumular una serie de horas-frío (número de horas variable según cultivar, aunque empiezan a acumularse generalmente a temperaturas inferiores a los 7ºC). Una vez acumulada la cantidad de frío necesaria, dichas plantas están preparadas para ser cultivadas en el terreno definitivo.

La época de plantación depende de la zona y de la variedad. Si se realizan plantaciones de invierno, se suelen utilizar variedades de día corto, siendo el comienzo de dicha plantación a finales de verano o principios de otoño (en Huelva, la plantación se realiza en septiembre u octubre, dependiendo de la precocidad de la zona). En cambio, si la plantación es de verano, las variedades empleadas suelen ser de día largo y ésta se inicia al comienzo del estío. 

En todo caso, las plantas se pueden disponer sobre los caballones en hileras simples o dobles. El marco de plantación suele ser de 25-30cm entre hileras y 25-30cm entre plantas. Tras la plantación, es conveniente realizar varios riegos para que las plántulas enraícen correctamente.

– Colocación de túnel o macrotúnel: Para conseguir la precocidad deseada, se debe instalar un sistema de protección complementario al acolchado al transcurrir aproximadamente 45 días de la plantación.

Se distinguen dos tipos de estructuras de protección: 1) Túneles o microtúneles, los cuales cubren un solo caballón y constan de una estructura de hierro galvanizado formada por arquillos de 6-8mm de diámetro y 2m de ancho. 2) Macrotúnel, que llega a cubrir de 7 a 9 caballones de fresa. En este caso, los arcos son también de hierro galvanizado, de 6 a 7m de ancho y altura variable dependiendo de la estación (3m durante el invierno, y a medida que las temperaturas aumentan, la altura del túnel debe ser mayor para permitir una mayor ventilación).

Macrotúneles en cultivo de fresa

En ambos casos, se debe mantener el control de las condiciones climáticas, teniendo en cuenta que la temperatura no debe superar los 25ºC, ni la humedad relativa el 70%.

 Fertilización: La fresa es una planta exigente en materia orgánica, por lo que es conveniente el aporte de 3kg/m2 de estiércol bien descompuesto, el cual debe ser incorporado al suelo cuando se están realizando las labores de preparación del mismo. Si se cuenta con un suelo excesivamente calizo, es recomendable el aporte adicional de turba de naturaleza ácida a razón de 2kg/m2. Ésta debe ser mezclada con la capa superficial del suelo mediante una labor de fresadora. Los abonos orgánicos fuertes como gallinaza, palomina, etc., deben evitarse o utilizarse a bajas dosis.

Como abonado de fondo se pueden aportar alrededor de 100g/m2 de abono complejo 15-15-15. Por otro lado, mediante riego por gravedad puede llevarse a cabo el abonado de cobertera. El procedimiento consiste en que al comienzo de la floración, cada tercer riego se abona con una mezcla de 15g/m2 de sulfato amónico y 10g/m2 de sulfato potásico, o bien, con 15g/m2 de nitrato potásico y 5cm3/m2 de ácido fosfórico. De este modo, las aplicaciones de N-P-K serán las siguientes:

20g/m2 de nitrógeno (N).
10g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
15g/m2 de óxido de potasa (K2O).

El abonado debe interrumpirse aproximadamente 15 días antes de la recolección.

En fertirrigación, al inicio de la floración se debe regar tres veces por semana, aportando las siguientes cantidades de abono en cada riego:

0,25g/m2 de nitrógeno (N)
0,20g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5)
0,15g/m2 de óxido de potasa (K2O)
0,10g/m2 de óxido de magnesio (MgO), si es necesario

A partir de la floración y hasta el final de la recolección, se debe regar diariamente, abonando tres veces por semana con las siguientes cantidades:

0,30g/m2 de nitrógeno (N)
0,30g/m2 de óxido de potasa (K2O)
Dos veces por semana se debe aportar fósforo, a razón de 0,25g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5)
Si hay déficit de magnesio en el suelo, es conveniente aplicar una vez por semana 0,10g/m2de óxido de magnesio (MgO)

6. PLAGAS Y ENFERMEDADES

6.1. Plagas

 Araña roja (Tetranychus urticae): Se trata de la plaga más perjudicial en el cultivo de fresa. Aparece fundamentalmente cuando las temperaturas son altas (30ºC) y el ambiente seco. Los síntomas que aparecen son unos puntitos de color amarillo en el haz de las hojas y a lo largo de los nervios principales. Posteriormente, estas punteaduras se tornan de color marrón y se abarquillan, obteniendo un aspecto polvoriento. Finalmente, dichas hojas se desecan y caen. Si el ataque es muy fuerte, la planta amarillea, se torna de color cobrizo y acaba muriendo. También es frecuente encontrar finas telarañas en el envés de las hojas afectadas.

Para evitar la propagación de esta plaga, se deben llevar a cabo una serie de medidas preventivas:
– Aumento de la humedad relativa
– Manejo de material vegetal sano
– Eliminación de malas hierbas y material infestado
– Adecuado marco de plantación, de forma que no exista contacto entre plantas consecutivas
– Evitar exceso de abono nitrogenado
– Uso de plantas cebo
– Tratamientos químicos durante el invierno, ya que en este periodo la plaga permanece inactiva

Otro método de control es la lucha biológica mediante la utilización del ácaro depredador Phytoseiulus persimilis. Si la infestación es severa, será necesaria la intervención química. Es fundamental realizar aplicaciones alternando acaricidas de fórmula o con modo de acción diferente para así evitar la aparición de resistencias.

 Trips (Frankliniella occidentalis)Se trata de una plaga que afecta principalmente a flores y frutos. En las flores, los síntomas se manifiestan con pequeñas lesiones sobre la base de la flor, dando lugar a una necrosis prematura de los estambres que puede dar lugar al aborto de la flor.

En el fruto, los síntomas se manifiestan con pequeñas manchas de color pardo durante los primeros estadíos de desarrollo de éste, el cual finalmente se convierte en un fruto de aspecto bronceado y blando.

Para el control de esta plaga, es conveniente la realización de medidas preventivas como:
– Colocación de trampas adhesivas azules a la altura del cultivo.
– Colocación de plantas-reservorio alejadas del lugar de plantación
– Eliminación de malas hierbas
– Empleo de mallas antitrip (0,037mm2)

Para su control, la lucha biológica mediante la utilización de Amblyseius swirskii u Oriusresulta efectiva en invernaderos. Por último, para el control químico de la plaga se recomienda realizar aplicaciones con insecticidas compatibles con la fauna auxiliar cuando la densidad de población es baja, evitando así la presencia de diferentes estadíos. Si la densidad de población de los trips es alta, las aplicaciones se deberán realizar con más frecuencia.

– Heliothis zeaSe trata de una plaga que aparece principalmente en primavera causando daños en flores, frutos y hojas.

Para el control de esta plaga se recomienda:
– Eliminar frutos dañados
– Eliminar malas hierbas
– Usar trampas con feromonas específicas

Para el control biológico de H. zea se utilizan parasitoides como Trichogramma pretiosum.

6.2. Enfermedades

 Podredumbre gris (Botrytis cinerea)Los hongos causantes de esta enfermedad se desarrollan en condiciones de alta humedad relativa (95%) y temperaturas entre los 15-20ºC. Los daños pueden aparecer en cualquier parte de la planta, pero se suelen localizar fundamentalmente en el fruto, siendo más frecuente debajo del cáliz. Originan manchas color pardo, donde se extienden rápidamente las fructificaciones del hongo.

El control de este hongo es muy importante debido a su capacidad para sobrevivir como saprófito. Se debe evitar el exceso de humedad, ya sea disminuyendo la dosis y frecuencia de riego, aumentando el marco de plantación o ventilando. También es conveniente retirar tejidos enfermos utilizando siempre herramientas desinfectadas. Además, se deben realizar tratamientos preventivos alternando productos de diferentes grupos sistémicos.

 Oidio (Sphaerotheca macularis f. sp. fragariae): El hongo causante de esta enfermedad se desarrolla preferiblemente en condiciones de elevada humedad y temperatura comprendida entre 15-27ºC. Dicha enfermedad se manifiesta dando lugar a un polvo blanco (micelio) en el envés de las hojas, con la consiguiente decoloración en el haz. Finalmente, se observan manchas púrpuras o rojizas en el envés. Además, se produce el curvamiento de los márgenes de las hojas hacia arriba. En el fruto, los síntomas se manifiestan con la presencia de micelio que llega a envolverlo por completo.

Para controlar esta enfermedad se deben realizar una serie de medidas preventivas como: establecer un correcto marco de plantación, eliminación de malas hierbas y plantas sintomáticas, desinfectación de herramientas, etc. En cuanto al control químico, se recomienda realizar un tratamiento preventivo con fungicidas sistémicos durante el invierno y al comienzo de la primavera.

 Mancha púrpura (Mycosphaerella fragariae): El hongo causante de esta enfermedad, también conocida como viruela, se ve favorecido en condiciones de alta humedad relativa y temperaturas suaves (15-20ºC). Dicha enfermedad se manifiesta con pequeñas manchas circulares (2 a 3mm de diámetro) de color rojo oscuro en el haz de las hojas normalmente. Finalmente, dichas manchas se tornan de color blanco o pardo con el borde púrpura.

Para su control se recomienda llevar a cabo medidas preventivas como: eliminación de material vegetal sintomático, favorecer la aireación del cultivo, evitar excesos de fertilización nitrogenada, etc.

 Bacterias (Xanthomonas fragariae): La bacteria causante de esta enfermedad se ve favorecida por temperaturas en torno a los 20ºC y humedad relativa elevada. Dicha enfermedad se manifiesta con la presencia de manchas translúcidas de aspecto aceitoso en el envés de las hojas, que conforme avanza la enfermedad, dichas manchas se van uniendo tomando una coloración necrótica.

El control químico contra esta bacteria no resulta muy efectivo, por lo que su control se basa en el manejo preventivo. Se deben usar plántulas certificadas, eliminar el material vegetal infectado, evitar la presencia de agua libre en las plantas ya que ésta facilita la diseminación de la bacteria, etc.

– Antracnosis (Colletotrichum sp.): Por lo general, la fuente primaria de inóculo proviene de plantas infectadas en el vivero. El hongo causante de esta enfermedad se ve favorecido por la presencia de alta humedad relativa y temperatura (20-30ºC). El síntoma más característico de esta enfermedad es la marchitez y el colapso de las plantas. En los tallos y estolones se observan manchas circulares de color pardo-negruzco, y en el fruto se producen manchas hundidas de coloración parda y cubiertas de esporas rosadas o anaranjadas.

Para el control químico se recomienda realizar aplicaciones preventivas durante la floración y durante el desarrollo de los frutos. Si se presentan los primeros síntomas de esta enfermedad, se debe recurrir a la aplicación de fungicidas autorizados.

– Hongos del suelo: Entre los hongos de suelo que más daños producen al cultivo de la fresa se encuentran: Fusarium sp., Phytophthora sp., Rhizoctonia sp., Rhizopus sp., Pythium sp., Cladosporium sp., Alternaria sp. y Penicillium sp. Estos hongos afectan a la planta desde su sistema radical o zona cortical del cuello dando lugar a podredumbres. Algunos de ellos como Rhizopus sp., Rhizoctonia sp., Fusarium sp., Sclerotinia sp., Penicillium expansum, etc., afectan a los frutos después de ser cosechados, por lo que es conveniente almacenarlos a bajas temperaturas lo antes posible.

El control para este grupo de hongos es complejo, por lo que se deben evitar las plantaciones en terrenos mal drenados, arcillosos o en los que hayan sido cultivados con un huésped susceptible a estos patógenos.

7. FISIOPATÍAS

– Albinismo de la fresa: Esta fisiopatía se puede deber a un crecimiento acelerado como consecuencia de un exceso de nitrógeno.

– Elevadas temperaturas y fuertes vientos provocan la pérdida de agua en las plantas. Estas condiciones climáticas pueden estresar la planta y consecuentemente debilitarla, disminuyendo así el tamaño de los frutos.

– Un exceso de sales puede ocasionar fitotoxicidades evidentes en los márgenes de las hojas y la disminución del crecimiento de la planta.

8. COSECHA Y POSTCOSECHA

La época de recolección y la frecuencia de los pases varían según la zona y el mes en el que se esté realizando esta labor. Ésta se lleva a cabo de forma manual con total delicadeza, y es conveniente cosechar cuando el fruto presente el color típico de la variedad entre ½ y ¾ partes de la superficie, dependiendo del destino del mercado. Además los frutos deben conservar el cáliz y parte del pedúnculo.

Una vez cosechada, debe seleccionarse y empacarse el mismo día de su recolección. La selección de las frutas se basa en el grado de maduración, diámetro de la corona y sanidad de las frutas fundamentalmente.

Existen normas establecidas para cada tamaño. No obstante, estas medidas y nombres de calidad pueden cambiar según la empresa comercializadora y el país al que vaya dirigido.

Categoría Diámetro
Extragrande >40mm
Grande 35-40mm
Mediana 30-35mm
Pequeña 25-30mm

El empaque de la fresa se debe realizar en campo. Por lo general, se debe colocar el fruto en envases de plástico, y a su vez éstos en cajas de cartón que albergan unos ocho envases de plástico. Una vez seleccionada y empacada la fruta, se procede lo antes posible al almacenamiento en cámaras frigoríficas a temperaturas entre 2-5ºC. En estas condiciones, la fruta se puede mantener entre 7 y 10 días en función de la variedad. Para su mayor conservación, se recomienda almacenar los frutos en condiciones de atmósfera modificada (2% CO2 y 15-20% O2 a una temperatura de 0ºC). En estas condiciones se pueden conservar hasta 30 días.

Fuente: El Productor

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Graciela

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